Sábado, 27 de noviembre, ocho de la tarde… comienza el tiempo de LA ESPERA. ¡Velad! ¡Permaneced despiertos! Así comenzábamos nuestro encuentro oracional. Reunidos en Comunidad (en una parroquia pequeña, sencilla, acogedora, entrañable…) nos preguntamos… ¿A quién esperamos? Esperamos a un niño chiquito, frágil, nacido en pesebre. Esperamos a un Mesías pobre, que convocó en torno a Él, ya desde el principio, a los desheredados de la tierra.
Pusimos en común nuestros sufrimientos, nuestras oscuridades… y, al igual que María, nos fuimos “dejando hacer” por su Palabra.
Orar juntos nos prepara para salir al mundo y vivir en profundidad este tiempo de Adviento. Orar juntos nos ayuda a ser conscientes de que Él llega, que nos llama a seguirle y a comprometernos con su Reino. ¡Velad! ¡Permaneced despiertos!
GRACIAS, Parroquia de San José… ha sido una suerte encontraros en el camino. GRACIAS, Toño Casado, sacerdote inmerso en aquella realidad, cantautor, amigo… por tan preciosa invitación.